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SPQR ....SENADO Y PUEBLO DE ROMA....EN EL BLOG IMPERIO ROMANO DE XAVIER VALDERAS, MINUSVÁLIDOS EN LIBERTAD

Tus visitas agradan al Senado de Illyricum, sigue leyendo o sus legi te eliminarán



Cantabria

Saludos mozalbete, hemos visto que muestras interés por unirte a los gloriosos ejércitos de Cantabria. Sigue leyendo las gestas de antaño mientras eres enrolado por la fuerza en el ejercito del Imperio Cántabro.



El Paso de Pretoriano

El campo de asteroides Conturbenalis, es la frontera entre Illyricum y el Imperio Cántabro, antes de la guerra en el cinturon de asteroides era una frontera no muy bien definida, teniendo illyricum incluso mundos más allá de su lado del cinturón de asteroides. Esta frontera y sus mundos eran y son de los más fortificadas tanto en el caso illyrico como cántabro y dada su situación generaban un estado de constante hostilidad entre ambas potencias. Por lo que finalmente un numeroso contingente de tropas cántabras invadió los mundos controlados por illyricum que se encontraban en su lado del campo de asteroides , y rápidamente intento cruzar el mismo para sitiar el planeta de Pretoria; la base illyrica en la región, milagrosamente la actividad conjunta de las Legiones I, Prima in Bellum, VII Victoris y la XVIII, Terribilis consiguieron impedir el avance cántabro más allá del campo de asteroides, pero lamentablemente no pudieron recuperar los mundos que se encontraban más allá.

La Guerra Inicia

La Guerra se desencadeno por la constante fricción provocada entre las guarniciones de ambos bandos, las cuales se encontraban acantonadas en planetas muy cercanos entre sí. Los primeros en atacar fueron los Cántabros, los cuales tomaron rápidamente el extremo Oriental del campo de asteroides. Mas cuanto más se internaban en este, la lucha se volvía cada vez más sangrienta y tediosa, aprovechando los illyricos, la gran oportunidad que les concedía un campo de batalla, como un cinruron de asteroides, el cual anula la superioridad numérica cántabra.

Frente de Cailum

En los alrededores de la subestación de extracción minera de Cailum, perteneciente a illyricum, 7.800 soldados illyricos mandados por el general Ioacinus Gaius se encargaban de proteger el flanco noroeste de Pretoria contra una invasión. Esta fue la primera gran batalla del conflicto.

Las tropas Cántabras, habiendo tomado posiciones en los asteroides cercanos, sitiaron desde su llegada la subestación. Como un cruce de caminos, el enclave defensivo estaba formado por un pequeño fuerte conocido como Visus, que había sido construido poco antes por los soldados illyricos, y las propias instalaciones mineras que se encontraban vacías.

En Cailum, situé el día 25 de Flomio a Ioacinus Gaius con cuatro cohors. extracto del diario del General Merdius Decimus




Despliegue Cántabro

El General Serrano, Señor de la guerra del 5º ejército bajo las ordenes del duque de Beja , había dispuesto que la 2ª División mandada por el General Enrique San Luis, tomase Cailum con rapidez y volviese sobre sus pasos para atacar a las tropas illyricas por la retaguardia para ayudar al resto del 5º ejército y luego dirigirse hacia Pretoria.

San Luís disponía de cuatro brigadas y una batería de artillería con un total de 52.547 hombres. Iocanus Gaius sólo contaba con 7.800 hombres en total, 4.800 de ellos en el fuerte de Visus.

Habida cuenta tal desproporción, San Luis creía que los illyricos se retirarían sin oponer resistencia. Con ese ataque se intentaba evitar que las fuerzas illyricas pudieran hostigar los flancos cántabros durante su ataque a las subestaciones de Iuder y Décima optima.

Al mismo tiempo, para crear más dificultades al mando illyrico, se llevaría a cabo un ataque de hostigamiento sobre los asteroides cercanos al centro de operaciones illyrico principal, el enorme asteroide y megaestación minera Gaia Secunda, para evitar que el Dux Merdius pudiera acudir en socorro de Iocanus y de la estación Cailum con las unidades existentes en la zona.

Despliegue para la Batalla

El 1 de Imio las fuerzas Cántabras frente a Cailum estaban desplegadas de la siguiente manera:

La III Brigada, al mando del coronel Jaime, sobre en el asteroide VII La I Brigada, al mando del coronel Ludovico, detrás de la III Brigada en el asteroide VIII. A la izquierda y a 34 km al norte del asteroide Iv , el 1º de Infantería de la II Brigada y la Batería del Capitán Carlos. La II Brigada, al mando del Teniente coronel Nerón, con dos regimientos desplegados cerca de la abandonada sub estación de Ujem. La División Mecanizada del teniente Sigfrido frente al asteroide IV en el V con una Batería de artilleros. La Brigada Independiente del comandante Batista, desplegada cerca de el asteroide VII.

Batalla

El Fuerte de Visus sobre el asteroide III era una posición importantísima para defender Cailum y estaba defendido por una cohors de soldados veteranos. A pesar de no tener ametralladoras y artillería y de que se les negaran los prometidos refuerzos, Iocanus y sus hombres aguantaron contra más de 50 mil enemigos desde su posición durante casi doce semanas, lo que les impidió, abrumadora y radicalmente, hacerse paso a través de las defensas y dirigirse a las posiciones establecidas como se les había pedido desde el mando cántabro.​


Los hombres de Iocanus cumplieron con creces su misión y dieron un ejemplo de lo que una infantería con moral y bien adiestrada es capaz de hacer aún contra fuerzas muy superiores en número. Finalmente los illyricos se vieron obligados a abandonar la estación minera, ante la falta de munición y víveres, pero dejando la estación en un estado inservible y tras tanto tiempo que el frente de batalla illyrico era estable y seguro, restando valor a la caída de Cailum dentro del plan general defensa illyrico.

Consecuencias

Los Cántabros tuvieron sorprendentes pérdidas: alrededor de 23.000 muertos y 2.340 heridos.

<blockquote>

El valor de los Illyricos es magnífico. Mientras las granadas estallaban sobre ellos o explotaban contra el fuerte, mientras la granizada de plomo barría las trincheras buscando cada aspillera, cada grieta, cada esquina, los soldados de ese incomparable Iocanus, tranquila y deliberadamente, continuaron durante horas alzándose en sus trincheras y arrojando descarga tras descarga contra nuestras valerosas tropas. Su número decrecía y decrecía, sus trincheras estaban llenas de muertos y heridos, pero, con una determinación y un valor más allá de todo elogio, resistieron los ataques y, durante todo este tiempo, mantuvieron a raya a más de 10 veces su número, de unas tropas Imperiales tan valientes como nunca recorrieron un campo de batalla..."



Dicho por el Teniente de la brigada Mecanizada Cántabra, Sigfrido Morales

</blockquote>

Todo ello tuvo su recompensa, gracias al sacrificio de los hombres de Iocanus, de los que de los originales 7.800 sobrevivieron 3.578, se pudo estabilizar el frente de contención illyrico que en posteriores embites resistiría al ejercito Imperial, algo que al comienzo de la batalla de Cailum parecía impensable.

Frente del Macro-asteroide Essling

El macro-asteroide Essling era y es de una importancia estratégica incalculable, no solo por que también es el cuarto punto de extracción minera más importante del campo de asteroides, sino que también era una puerta de entrada para las tropas cantabras hacia la retaguardia Illyrica, por lo que ante la rápida caída de Essling en manos enemigas los illyricos lanzaron una rápida y violenta operación de reconquista:

El Gran Capitán Domingo Andrade tenía el control sobre el asteroide Essling, y el resto de asteroides unidos a este habían sido destruidos por el ejército del recién elegido Cónsul, Marco Audix, quien se traslado de forma urgente a los los alrededores del asteroide, llevando consigo a sus Legiones Consularis. Lo primero que hicieron los illyricos, tras esto, fue cruzar el espacio de nadie que separaba el asteroide Essling del resto del campo de conturbenalis.

El asteroide Lobau, uno de los muchos que se encuentran entre el macro asteroide del resto del campo de asteroides, fue elegido como punto de cruce y centro de operaciones, efectuando la tropa illyrica cuidadosos preparativos que culminaron con la ocupación efectiva del emplazamiento en la noche del 19 al 20 de Octo. La noche del día 20 se habían reunido ya,una gran cantidad de hombres en ese lugar, y cruzaron a la mañan siguiente los últimos hasta Lobau y de allí al macroasteroide.

Las tropas del coronel illyrico Maximus atravesaron el trecho al tiempo que esquivaban el fuego proveniente de los puestos avanzados cantabros. Sin dejarse intimidar por las noticias sobre duros ataques contra su retaguardia procedentes de otras estaciones extractoras, Audix condujo a todas sus tropas disponibles hacia el macro ateroide, y al amanecer del día 22 había congregado a 40.000 hombres sobre el campo yermo de Marsem, la misma zona que sería escenario de la Batalla del fuerte cántabro de Buenresguardo el siguiente mes de Novenom.

La intencón del cónsul era atacar cuando hubiesen cruzado una fuerza suficientemente grande, pero antes de que el resto del ejército illyrico pudiera asistirles. Audix había aceptado el riesgo de un ataque relámpago, pero buscaba al mismo tiempo minimizar las consecuencias del mismo reuniendo a cada batallón disponible sobre la escena de la batalla. Sus fuerzas sobre el Marsem se situaron frente a los puestos de desembarco orientados al norte, con el ala izquierda en la central de recursos Assel y el ala derecha en la zona de extracción 3. Ambos lugares se encontraban cerca de sus puntos de desembarco y no podían ser rodeados.

El Combate

Enrico Gálvez y Teodoro Carmiña con todas sus tropas a su mando, convergerían sobre el punto de extracción Assel, mientras el líder del 6º ejercito cántabro, Roderico Diéguez, atacaría los puntos de desembarco y el de punto de extracción de tropas . Las tropas mecanizadas cántabras avanzaba por el centro, listas para enfrentarse a cualquier unidad illyrica que pretendiera atacar a las cabezas de las columnas.

Durante el día 23, los puntos de desembarco se fueron haciendo cada vez más inseguros, debido a la violencia del entorno, pero los illyricos cruzaron sin interrupciones durante todo el día y la noche siguiente. La batalla comenzó finalmente en Assel; Enrico Gálvez, dirigió las primeras acometidas sobre la central de recursos, pero el coronel Maximus la pudo defender, y mantuvo las posiciones con la misma tenacidad que había mostrado en la anteriores acometidas cántabras. La infantería illyrica luchó aquel día con mayor bravura que la mostrada en anteriores batallas de la guerra.

Las tres columnas cántabras, que luchaban con toda su fuerza, no fueron capaces de capturar más de la mitad de la central. y las posiciones aún pertenecían a Maximus al caer la noche. Mientras tanto, la infantería apostada entre los dos puntos y frente a las zonas de desembarco se dirigieron a la lucha en este flanco. Audix, sin embargo, se dirigía hacia el centro como movimiento de diversión.

Este centro, sostenido ahora sólo con las unidades mecanizadas illyricas, cargaría contra las posiciones artilleras matacabras que situadas en una larga línea, batían Assel. La primera carga illyrica fracasó, aunque un segundo intento más serio, efectuado por gran cantidad de tropas, tuvo éxito. La caballería illyrica, liderada de forma elegante, eliminó a los cañones cántabros, moviéndose luego alrededor de la infantería de Enrico Gálvez, y resistiendo el acoso de las tropas mecanizadas del comandante cántabro, Luis Cernúdez, aunque no pudieron hacer nada más y se retiraron a sus antiguas posiciones.

Mientras tanto, en el resto del asteroide, el cual se había convertido en el escenario de combates casi tan desesperados como los de Assel, se acometían una y otra vez planes de batallas en ambos bandos para romper el statu quo. Las tropas mecanizadas illyricas efectuaron fuertes cargas contra el flanco de las fuerzas de Roderico Dieguez, retrasando durante mucho tiempo el asalto de ésta, mientras tanto en la central de producción de energía eléctrica de Lannem, defendida desde ese mismo mediodía por un contingente de tropas illyricas mandadas por el sargento, Domiciano Ultor, se tomaba la heroica (y finalmente exitosa) determinación de resistir, hasta que finalmente la noche pusiese fin a la batalla.

Los dos ejércitos permanecieron en sus terrenos, mientras en Assel, illyricos y cántabros se encontraban casi unos delante de los otros. Estos últimos habían luchado tan duro como los illyricos tanto, que Audix pensó entonces que ya no eran los soldados profesionales de antiguas campañas. En ellos se podía ver el espíritu de una nación, y luchaban hasta la muerte por ello, y no por el honor de sus ejércitos. Pero lejos de amilanarse, el Cónsul renovó sus esfuerzos para aportar tantos hombres como estuviesen disponibles. A lo largo de la noche, más y más soldados illyricos de desplegaron en el terreno.

Al clarear el día 22 se reinició la batalla. Maximus limpió rápidamente Assel de enemigos, pero al mismo tiempo, Roderico atacó el centro de las zonas de desembarco illyricas. Lannem, sin embargo, resistía desesperadamente y, reforzado por la división de infantería Triari, Santos Iacomus, rechazó el ataque de las tropas de Enrico Gálvez. En Assel, Masximus tuvo menos suerte, y el contraataque de Ilario y Teodoro fue tan exitoso como la defensa de Lannem.

Al tiempo que sucedía esto, Audix lanzaba un gran ataque sobre el centro del ejército Cántabro. En conjunto del centro illyrico, con Lannem a la izquierda y las tropas mecanizadas en reserva avanzaron al tiempo. Rompieron la línea aillyrica entre el flanco derecho de Roderico y Teodoro, y prácticamente habían ganado cuando el Gran Capitán puso en marcha su última reserva de tropas, liderándolas personalmente. Lannem rechazó el ataque con todo su ímpetu a lo largo de toda la línea. Assel se había perdido, y las noticias llegaban hasta Audix en un momento crítico.

Los puentes aéreos habían sido cortados ante el inclemente fuego artillero cántabro. Audix suspendió de inmediato el ataque. La llanura del Marsem ahora donde se encontraba un fuerte cántabro llamado Fuerte del Buenresguardo, caía bajo un nuevo asalto de Roderico, y mientras los illyricos eran expulsados, el general cántabro dirigió sus esfuerzos hacia el flanco del centro illyrico que se retiraba lentamente por la derecha. La retirada fue terriblemente costosa, y de no ser por los preparativos de Lannem, los illyricos pudieron haber sido diezmados. Solamente gracias a la aparición de la 2ª flota illyrca en el campo de asteroides se pudo evacuar a las tropas illyricas. Audix ante la visión de la derrota ordenó a la flota destruir o dejar inservible el asteroide Essling, pero con tal retraso se ejecutó la orden que los cántabros pudieron evacuar el macro-asteroide

Operación Mangosta Roja

La operación Mangosta Roja fue una macro operación militar en la que se vieron envueltos la mayoría de las tropas cántabras e illyricas desplegadas en el campo de asteroides Conturbenalis. La operación en sí misma, se trataba de la invasión cántabra al centro de operaciones illyrico dentro del campo de asteroides Conturbenalis

El 5 de Imio, los ejércitos illyricos, en total 346 000 hombres, atacaron, en una ofensiva general, la cabeza de invasión cántabra . El ataque sobre el flanco izquierdo cántabro avanzó lentamente y permitió que la iniciativa pasase a los cántabros.

Las fuerzas cántabras compuestas por el 1er Ejército Cantábrico, al mando del mismísimo Conde de Beja, el 2º Ejército Cantábrico , comandado por el general Carlos María Isidro, y el 4º Ejército Cantábrico, al mando del general Nuno Gomes, totalizaban 370 000 hombres. En la tarde del 10 de Imio del año 988 2M AU, el general Gomes ordenó una gran contraofensiva cántabra para destruir el flanco derecho illyrico. El 13 de iomio, los cántabros pararon el avance ruso en los asteroides, Patria y el macro asteroide Gratia ambos a 56 km de la principal base de operaciones cántabra.

Los combates continuaron los siguientes cuatro días, sin que ninguna de las dos partes cediese. No fue hasta el 17 de imio de, cuando el general Carlos María Isidro bajo ordenes del propio duque suspendió los costosos ataques y retiró sus fuerzas hacia el norte, camino de de bases más seguras.

Conclusión

Después de dos semanas de lucha, la batalla terminó de forma indecisa. A pesar de las oportunidades creadas con la apertura de la linea de suministros illyrica TransConturbenica, El general Decimus fue obligado a retirarse hacia las bases illyricas más cercanas. La batalla terminó en un empate, al no poder, los cántabros, tomar ventaja durante la pausa en el combate.

Las bajas illyricas sumaron un total de 34 351 muertos, heridos, capturados o desaparecidos. El número de bajas cántabras fue de 40 345 muertos, heridos, capturados o desaparecidos.

Tratado del Asteroide Gratia

Tras años de luchas por minúsculos asteroides en los cuales el frente se mantuvo casi, inalterado, en el año 4 de 2M AU se inician negociaciones de paz las cuales verán sus frutos en la firma del tratado de paz en el asteroide Gratia, el año siguiente. El tratado estipulaba que entre ambas naciones debía existir un régimen de libre comercio y que la frontera quedaba fijada en el mismo campo de asteroide con limites claros.